Nuestra primera cosecha de lechugas

por | 23/03/2020 | El Patio Interior, Huerto urbano, Infantil

Con la llegada temprana del buen tiempo, las plantas del huerto de infantil, han aprovechado a crecer con los rayos del sol. Tanto que el pasado 24 de Febrero pudimos hacer nuestra primera cosecha de lechugas.

Cuando salimos al patio, aquellos niños y niñas que voluntariamente se ofrecieron a quitar las lechugas, con la ayuda de una azada, y un poco de fuerza, las sacamos de la tierra.

Sacudimos bien sus raíces y las colocamos en una caja para ir repartiéndolas por las aulas y que cada grupo se encargara de limpiar bien las lechugas con agua. Y además ir quitando las hojas una a una para asegurarnos de que queden bien limpias.

Con las lechugas ya preparadas, haríamos unas ensaladas para comer todos juntos. Pero para hacerla, necesitaríamos algún ingrediente más. Por lo que preguntamos que les gustaría que llevara la ensalada:
– Podríamos echar tomates – decía uno.
– Y zanahoria – añadía otra niña.
– A mí me gusta el maíz – comentaba otro niño.
– También podríamos ponerle cebolla – aportaban.
– O manzana – decían.

Apuntamos todos los ingredientes que fueron diciendo, pero acordamos que echaríamos a la ensalada aquellos que creíamos que les gustarían a todos y todas.

Al día siguiente bajamos a cocina, a pedirle a Andrés los ingredientes para la ensalada, el aliño y unas barras de pan.

Esperamos a la hora del patio y a medida que iban bajando por grupos y mezclados los niveles, bajaban sus lechugas limpias, y en unas mesas fueron partiendo las hojas de las lechugas y añadiéndolas a los boles, donde con la ayuda de las profesoras, fuimos haciendo unas increíbles ensaladas.

¡Almuerzo saludable y compartiendo buenos momentos con los amigos y las amigas con esta degustación!

Rápido formaron largas colas para aguardar su turno, pues ningún se quería quedar sin probar aquello que ellos mismos plantaron con gran entusiasmos a principio de curso, y que fueron cuidando y regando durante los meses, hasta por fin poder comer de ello.

¡Super gratificante para ellos y un aprendizaje muy significativo!

Alguno repetía varias veces, ¡estaba para chuparse los dedos!