Sebastián Álvaro y las clases de 3º y 4º siguen la estela de Shackleton

por | 04/04/2019 | El Patio Interior, Primaria

Desde el inicio de curso y aprovechando el proyecto de centro con el lema Mimar mi mar, los terceros y cuartos de Primaria se han embarcado en dos aventuras afines, aunque distintas en el tiempo. Los primeros desarrollaron el Viaje de Shackleton a la Antártida y los segundos el regreso de Ulises de la Guerra de Troya, plasmado en el libro La Odisea.

Ambas temáticas han servido de excusa para hacer un viaje grupal e interior tanto por el continente helado como por el mar Mediterráneo.

Caminando tras la figura de Shackleton y su odisea, hace cinco años Sebastián Álvaro repitió el trayecto final de la Expedición Imperial Transantártica (1914-1917) que realizaron Shackleton y dos de sus hombres en un último esfuerzo por encontrar una salida a una expedición interrumpida por quedar su barco, el Endurance, atrapado en el hielo, y después destruido por completo. Shackleton consiguió traer de vuelta a casa a sus hombres sanos y salvos.

Sebastián Álvaro, después de convencer a un grupo de amigos, inició y finalizó una aventura que título Tras las huellas de Shakleton, una aventura póstuma que nos ayudó a cerrar nuestro proyecto de aula.

Sebastián, armado de todo el material necesario para realizar una travesía de tal índole, se “enfrentó” a las preguntas de cien futur@s aventurer@s.

Nos recordó el viaje de Shackleton y nos habló de su talante humano y de sus dotes de liderazgo, cualidades que le llevaron a triunfar en su expedición. Consiguió que su tripulación aguantara las difíciles circunstancias a las que se enfrentaron, gracias a su ánimo, que les acompañó siempre; al esfuerzo titánico; al trabajo en equipo y a la unión del grupo. Nos enseñó que todo esto fue lo que les llevó a conseguir un triunfo para todos.

La visita de Sebastián Álvaro ha sido el final de una andadura y una aventura como grupo y como personas a través del tiempo y del espacio. Un tiempo y un espacio único que quedará grabado en nuestros jóvenes y no tan jóvenes corazones.

Un privilegio compartirlo con Sebastián Álvaro y una razón más para continuar amando LA AVENTURA.